jueves, 31 de julio de 2014

¿QUÉ NOS QUEDA?

Si la pregunta es futuro, me reservo la especulación. Si la respuesta es pasado,vale tanto como un periódico de ayer, con su sección de noticias caducas y un horóscopo mal inventado. Si la inquietud es presente, nos podemos poner serios, aunque a quien le divierte reírse de sí mismo, la vida le parece un continuo chiste de causalidades. ¿Qué nos queda entonces?

Nos queda un puñado de esperanzas que variarán según el viento que las mueva, un conjunto de deseos,como siempre, traicioneros y traicionados.
Nos queda un armario de recuerdos que se apolillan y desgastan, deformándose con cada viaje de nuestra memoria de vuelta a casa.
Nos queda el ahora. Agua entre los nudillos, porque los dedos se hicieron invisibles de tanto querer atrapar cosas o momentos, o amores...

Nos queda el mañana, el ayer y este instante. Todo cuenta y todo cambia. Pero siempre, queda algo.