lunes, 21 de febrero de 2011

DONDE QUEDA EL NORTE

Castigo en la noche es el recuerdo de un beso sin labios
un rocío de fuego que enraiza en el alma
Pregúntame dónde queda el norte
y contestaré donde quiera que el viento lleve tu aroma

Arboleda en tu pecho de tiempo y descanso
mis dedos nacen a partir de las yemas de tus huellas
el sol nace a partir de las lunas de tus ojos
y me entierro en tu tacto

Llévame al olvido de mí misma
al momento de nacer o de morir
donde no existe memoria

lunes, 7 de febrero de 2011

CONSTRUCCIÓN

Puro desconcierto de la ola sin fin de la existencia.
Aún así, no hay madrugadas oscuras
aunque no queden estrellas.
Perdí la habilidad de levantar murallas
pero aún construyo velos de palabras.
Una maraña de mente llena de huesos
y pensamientos que bailan sin permiso.
Miénteme por un instante,
que yo ya no puedo engañarme a mí misma.
Véndeme el espejo sin pulir,
que yo me encargaré del resto,
aunque no sepa por dónde empezar.
Dulce melancolía que vuela en mis venas,
así como el humo que encierra mis pulmones,
pero que al menos no vende mi alma
a ese diablo loco de mi reflejo en el agua.
Escapo una y otra vez por las rendijas de la indiferencia,
que es la más sabia de las venganzas.
Pero es quizás a solas y a espaldas del resto del mundo
cuando al fin comprenda el verdadero valor de mi alma.

jueves, 3 de febrero de 2011

ACEPTO EL RETO

Me muevo en una dulce incertidumbre. Pero hoy no quiero saber, a diferencia de otras veces. Sólo quiero vivir. Pongo en duda si fueron reales todas las tempestades de amor anteriores ante el océano en calma que tengo ahora dentro de mí. A veces pienso: ¿siento miedo? ¿a qué? ¿No es acaso dejarme llevar lo que he hecho siempre? Quizás mi corazón sea para siempre jamás tibio y ya no vuelva a la revolución loca de las pasiones que ahogan. Ahora sólo me quedo en el recuerdo lo justo.
Sólo sé que acepto el reto que el Universo me lanza. Entro confiada en la partida de este juego casi sin saber de qué cartas dispongo. No me importa. Sabré llamar a la suerte. Sólo sé que no me quedaré esperando en el vacío. Necesito aprender y la vida me pone otro maestro delante. No puedo negarme.
No quiero perderme sin antes haber tenido, al menos por un instante, la sensación de haberme encontrado.
El tiempo dirá.